Es mucho lo que se ha hablado del teletrabajo en estas últimas semanas, y pese a que poder «disfrutar» de dos tardes o un día de teletrabajo a la semana es una reivindicación histórica por parte de muchos trabajadores, es algo que hasta la fecha es poco común dentro del tejido empresarial español.

¿Por qué? Parece que los principales motivos son la desconfianza hacia los trabajadores y los costes derivados de permitir esta opción.

En cuanto al primer motivo, la desconfianza es algo muy propio de las empresas donde aún se valora mucho el presencialismo, muchas veces por encima de los propios resultados u objetivos.

Los costes derivados provienen principalmente de proporcionar al empleado los medios materiales y técnicos para que pueda desempeñar sus funciones del mismo modo que lo haría en la oficina, incluyendo accesos a sistemas, equipos informáticos, etc.

Y pese a todo lo anterior, y sin previo aviso, vemos como la mitad de la sociedad española (y de buena parte del mundo) se ha visto encerrada en casa, «aprendiendo» a teletrabajar, sin haber «practicado», sin haber podido planear una correcta transición a esta modalidad de trabajo por parte de empresas ni de empleados.

Este análisis cobra especial relevancia en la situación actual, donde no estamos hablando de unas horas al día, sino de semanas completas. Por tanto, ¿cuáles son las principales dificultades de asumir el teletrabajo de manera forzada?

 

1. CULTURA:

Este es el punto principal, y quizá el que más ha impedido que se popularice más el teletrabajo. El hecho de programar reuniones virtuales, utilizar chats y otro tipo de herramientas colaborativas es un sustituto ideal de reuniones interminables, presentaciones, etc. y que incluso en entornos presenciales aportan muchísimo valor.

 

2. SENTIDO DE PERTENENCIA:

Muchas veces hablamos que es necesario estar motivado en el trabajo a la hora de ser productivo. Pues bien, gran parte de esa motivación que se ha promovido dentro del entorno de oficina, puede desaparecer a la hora de trabajar desde casa. Es aquí en dónde el sentido de pertenencia, así como el logro por objetivos resultan ser piezas clave a la hora de cumplir con las tareas.

 

3. HARDWARE:

Como todos sabemos, es necesario contar con un equipo informático. Muchas empresas ya proveen a sus empleados de un ordenador portátil, que en el caso de teletrabajo esporádico debería ser suficiente, pero en periodos más largos lo ideal es contar con una pantalla de tamaño adecuado, teclado y ratón externos, etc. así como una buena conexión a internet.

 

4. SOFTWARE:

Es imprescindible soportar el acceso remoto de los empleados a las herramientas corporativas, y quizá esta es una de las principales dificultades. El resto de herramientas auxiliares como por ejemplo el correo es algo que muchos empleados ya han tenido más fácil porque ya lo utilizan en su vida personal (GMail, etc.) y porque muchas empresas ya usan de forma más generalizada a proveedores cloud como Office 365 o Google Apps.

 

5. ESPACIO FÍSICO:

En muchos casos vemos como las personas no tienen un entorno habilitado donde poder trabajar. En la situación ideal, estamos hablando de una habitación con una mesa y una silla adecuadas y con iluminación natural.

 

6. ENTORNO:

Para poder trabajar en condiciones, se necesita tranquilidad y un entorno donde poderse concentrar. Tener a los niños en casa, con sus ganas de jugar, su necesidad de entretenerse, etc. en ningún caso ayudan en este punto.

 

7. SEPARAR EL TRABAJO DE LA VIDA FAMILIAR:

Es necesario que se establezcan rutinas y horarios específicos para trabajar. Confundir el tiempo de trabajo y el tiempo familiar puede ser una carga adicional y puede afectar ambos espacios por igual.

 

8. AUTODISCIPLINA Y AUTOGESTIÓN:

En términos de productividad puede que el trabajo remoto sea más o menos beneficioso. Esta es la prueba de oro para determinar a quien se le da bien y a quién no. No todo el mundo es capaz de asumir el teletrabajo, bien sea por factores propios del individuo o por factores ajenos a él. Sin embargo, la disciplina y la gestión eficaz del tiempo serán las claves para superarlo.

 

¿Cuál es tu situación? ¿Con qué retos te has tenido que enfrentar como empleado?

Desde Marvut estamos en contacto con empresas que están teniendo que acelerar al máximo su transformación digital interna para poder sortear esta situación, pero no olvidemos que para que sea un éxito debe abordarse no solamente desde la perspectiva técnica sino también desde la cultural.

8 Dificultades de asumir el teletrabajo

1 pensamiento en “8 Dificultades de asumir el teletrabajo

  1. Muy buena reflexión de las variables que nos afectan al teletrabajo, hay muchos factores. Comparto totalmente que la mayoría de empresas siguen creyendo mucho en el presencialismo, espero que esta situación haga cambiar algunas mentes.
    En mi trabajo habitual, ya era normal tener uno o dos días de teletrabajo, ahora se ha ampliado y me resulta fácil acostumbrame. De todos modos mi trabajo implica ir a ver a clientes, o sea que par mí esto no se extenderá más en el tiempo de ello necesario.

    Muchas gracias por el artículo, saludos!

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